La cabecera de este blog es un homenaje a todas las maestras "MARIGORRINGO", mariquita en euskera, que llevan de excursión a los niños de su clase bajo la atenta mirada de la directora del centro, pero las pobres no se dan cuenta de que fulanito se les ha escapado a coger la lagartija que habían visto en el camino. ¿A quién no le ha pasado esto alguna vez? Que levante la mano.

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5 jul. 2016

Aprender a controlarse

Aprender a controlarse desde pequeños es una habilidad que nos va a ayudar a solucionar cualquier situación de miedo, temor o angustia.

La falta de este control nos va a causar problemas emocionales no deseables de ira y agresividad.

En este documento de la Universidad de Nevada inciden en que los niños-as pequeños-as que aprenden a controlarse tienen más posibilidades de éxito. Y el éxito que nos importa es el éxito emocional.

Pincha en la imagen.

¿Hay alguna forma de ayudar a los peques a controlar sus emociones? 

Ya lo creo que sí. A continuación dejo algunas pautas que nos pueden orientar en esta trayectoria tan importante en nuestras vidas.

– Enseñar al niño-a a identificar y reconocer sus estados emocionales, este es el primer paso. 
Escojamos una emoción, por ejemplo el enojo e invitamos al peque a pensar en cómo reacciona cuando se molesta, qué actitudes de los demás o del medio le provocan rabia, así como qué le permite ganar un poco de calma.

– Mostrar al niño-a los beneficios de pensar antes de actuar, por ejemplo puede contar de uno a diez o respirar profundamente antes de explotar.

– Controlar sus propias emociones. Recordemos que el niño-a aprende más de lo que ve que de lo que oye.

– Llegar a acuerdos con el niño-a para que cuando esté fuera de casillas, se retire a un lugar neutral hasta que logre calmarse.

– Una de las alternativas más claras en la pelea o la discusión la constituye la negociación. A través de ella los niños aprenden a no sentirse derrotados ni a desplegar su ira cuando se les lleva la contraria. Deben aprender a ceder algo a cambio de otra cosa que deseen o a esperar un tiempo para así ganar algo mejor.

– Mostrar al niño-a las consecuencias de un actuación impulsiva sobre los demás, pero también sobre sí mismo. Por ejemplo después de pegar a alguien porque se ha perdido la calma nos sentimos avergonzados y culpables.

– Enfatizar la importancia de las disculpas cuando el niño ofenda o hiera a los demás por haber perdido el control.

– Pedirle que repita varias veces frases como: no daré patadas cuando me hagan enojar; no me tiraré al suelo cuando no me den lo que quiero.

– Establecer reglas y límites. Los niños-as necesitan saber qué es correcto hacer y qué no. De esta forma se desarrolla su sistema interno de organización.

– Dejar que los niños-as hagan más cosas por su cuenta, Esto refuerza su sensación de control, de poder y de respuesta efectiva a las circunstancias que se les presenten.

– Permitir a los niños tomar decisiones y asumir las consecuencias de éstas.



6 comentarios :

pitavola dijo...

Voy a ver si me aplico el cuento porque todavia no consigo controlarme del todo, uff
Bsos

Blanca B dijo...

jajajaj. difícil es un rato, un beso, pita y suerte.

Anabel dijo...

Que importante es el autocontrol, Blanca. Empecemos a trabajarlo cuanto antes porque es muy difícil de conseguir(hablo por mi jejeje).
Un beso.

Blanca Lafarga dijo...

Tendremos que empezar por los adultos,comportamientos en el fútbol... etc.
Un beso con calor.

Blanca B dijo...

Anabel, hablas por todos, es difícil y muy necesario. un beso.

Blanca B dijo...

si, Blanca, los padres y profes estamos en primera línea. un beso.

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