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11 nov. 2018

Cómo trabajar la atención de los niños

Los estímulos que tienen los niños, tanto a nivel auditivo, como visual, como intelectual, son muchos y variados.

Expertos pedagogos de nuestro tiempo investigan sobre la influencia del mundo tecnológico sobre la falta de atención, la ansiedad que produce la necesidad de respuestas inmediatas y la precipitación en la toma de decisiones que presentan los niños y los adolescentes.

Es difícil luchar contra el progreso, pero si el progreso técnico implica un retroceso en el aprendizaje... a lo mejor estamos haciendo mal algo.

Hay estudios que revelan que las generaciones actuales son menos inteligentes que las generaciones pasadas (link). Yo, sin embargo, creo que no es así, pero que los niños actuales tienen tanta información que no son capaces de asimilarla con el tiempo necesario, que el cerebro no ha evolucionado a la misma velocidad que la tecnología, y que, por éso, muchos de nuestros niños presentan una falta de atención y de concentración muy notable. Pero... puedo estar equivocada, no soy una experta, sólo me planteo lo que veo.

Trabajaremos la atención individual de los niños de muchas maneras, pero voy a poner unas cuantas para que sirvan como ejemplo.

1.- Hacer puzzles.

Desde los 3 años los peques pueden empezar a hacer pequeños puzzles de 4 piezas, 6 piezas. Es importante ir aumentando el número de piezas para que se les convierta en un reto, pero cuidado con pasarse. Conviene darles pautas para realizar los puzzles más complicados, por ejemplo empezar haciendo el borde del puzzle. Al principio podemos dejarles la imagen completa del puzzle (viene en muchos de ellos), pero según se avanza en el número de piezas, debemos quitarles la imagen, para que su única referencia sean la forma de las piezas o los colores.

2.- Hacer rompecabezas.

Los rompecabezas se diferencian de los puzzles en que son hexaedros con 6 caras diferentes y 6 imágenes diferentes. Son más complicados que los puzzles por eso debemos empezar con 4 años a trabajar con ellos. Es importante ayudarles a reconocer colores para juntar las piezas, pues no contamos con la forma para que nos ayude.

3.- Hacer lotos.

El loto es un juego simple en el que hay que localizar los dibujos o imágenes de piezas sueltas y ponerlas encima de la que le corresponde. Si se empieza por pocas imágenes, 4 o así, se pueden usar desde los 3 años.

4.- Jugar al memory.

Consiste en distribuir boca abajo dos juegos iguales de piezas que habrá que ir descubriendo de dos en dos hasta conseguir hacer parejas. Este es un juego de memoria visual que trabaja la orientación espacial. Debemos empezar con los niños de 4 años poniendo como máximo 6 piezas, para ir aumentando conforme van aprendiendo la dinámica y aumenta su capacidad de memorización visual.

5.- Jugar al memory real.

Empezaremos enseñando 4 objetos pequeños, los ponemos sobre la mesa y los tapamos con un trapo. Retiramos uno de ellos y los peques deben adivinar cuál es el que falta. Es un juego que les entusiasma y en el que participan con muchas ganas. Cuando aprendan cómo se hace ellos serán los que retiren el objeto. Pueden desaparecer 1 o más objetos y poco a poco iremos aumentando la cantidad de objetos a recordar.

6.- Jugar al bingo.

Con cartones de bingo de diferentes temas irán poniendo una ficha o tapón encima del objeto que sea igual que la tarjetita que saquemos de la bolsita. Es un gran juego de concentración y muchas veces se ayudan lo que favorece el compañerismo.

7.- Juegos de asociación.

Consiste en juntar tarjetas de objetos que tengan una relación entre ambos. Es interesante empezar por pocas fichas, unos 4 pares, para aumentar poco a poco la cantidad. Se debe empezar con 4 años y con 5 años deben verbalizar la razón por la que han asociado las tarjetas. 

8.- Fichas de completar dibujos.

Ya sean dibujos simétricos o no completarlos es una labor que requiere mucha atención.

9.- Fichas de laberintos.

No resulta fácil saber cómo hacer los caminos, por eso hay que trabajar un poco con ellos para que no se salten las rayas. Es interesante empezar con 4 años y laberintos sencillos.

10.- Fichas de unir puntos.

A partir de los 5 años pueden unir tanto números, como letras para formar un dibujo, pero con 4 años deberemos restringirlo a los números que conocen y a las vocales.

11.- Fichas de atención visual.

Estas son fichas en las que deben buscar los objetos o imágenes que son iguales o diferentes, según lo queramos hacer, a un modelo.

12.- Fichas de buscar las diferencias.

Los típicos dibujos que parecen iguales pero tienen varias diferencias entre sí. Es mejor empezar con 4 años y con pocas diferencias, 3, pero muy notorias. Con el tiempo y la habilidad que ejercitarán iremos aumentando el número de diferencias y la dificultad en la visibilidad.

13.- Fichas de rellenar puntos.

Con un rotulador de punta muy gruesa o con el dedo iremos marcando o rellenando del color correspondiente los círculos en blanco que aparecen en dibujo o imagen de la ficha. 

14.- Seguir las órdenes de una lista.

Les entregaremos listas de cosas que tienen que hacer y las deberán realizar siguiendo el orden. También pueden ser listas de objetos y deberán buscarlos por la clase o patio e ir colocándolos en el orden que marca la lista.

15.- Juegos de construcción.

Los legos o similares, pero esta vez no de forma libre sino siguiendo las órdenes que nos marcan en el librito. A los peques de 5 años les entusiasma, pero hay que estar con ellos, sobre todo al principio, para enseñarles a seguir el orden del libro y de las piezas.


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