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20 feb 2022

La hiperestimulación de nuestros peques

Llevamos algún tiempo oyendo la palabra hiperestimulación o sobreestimulación, ¿pero qué significa?

En un principio, se entiende por hiperestimulación es la exposición excesiva a estímulos que nos producen una fuerte reacción sensorial, ya sean estímulos de movimiento, tecnológicos, del gusto...

La hiperestimulación se hace palpable cuando proporcionamos al niño-a estímulos superiores a los que pueda tolerar en relación a su edad o en cantidad tal que no puede procesarlos adecuadamente.  

En palabras de la psicóloga Alicia Banderas: «El cerebro de un niño no es una esponja. No lo puede absorber todo. Tiene su propio límite. Generamos niños con alergia a la paciencia, a la soledad y al aburrimiento»

En una sociedad cada vez más competitiva, como es la actual, necesitamos que nuestros peques adquieran habilidades de manera precoz (idiomas, deportes, habilidades artísticas, tecnología...), es decir, les tenemos que tener "aprendiendo" de manera constante, trabajando al día incluso más horas que los adultos.

Sin embargo, y según estudios realizados por diversas universidades, la sobreestimulación puede afectar al aprendizaje de forma muy negativa.

Sobrecargar el cerebro de estímulos produce, además, que el cerebro no sepa a qué estímulos atender, y que, ante la ausencia de estímulos,  el cerebro no se active es decir, el nivel de estimulación debe ser muy alto para que se ponga en marcha. Lo que se traduce en dificultades o problemas de atención.

Al mismo tiempo puede llevar a problemas de autoestima al requerirle una respuesta correcta y rápida a actividades para las que su cerebro no está preparado.

Todos queremos lo mejor para nuestros hijos e hijas o para nuestro alumnado por lo que la estimulación de los niños-as debe corresponder a la necesaria para su edad, es decir, nos debemos informar de cuáles son las características de su edad y sus intereses, y debemos respetar sus periodos de calma o aburrimiento para que su cerebro vaya elaborando y desarrollando con madurez sus emociones, sus conocimientos y sus necesidades, no las que nosotros, como padres, madres, profes o tutores les imponemos.

En la imagen os dejo un buen artículo para leer más sobre el tema.  Pincha en la imagen.



2 comentarios :

pitavola dijo...

total y absolutamente de acuerdo
Bsos

Blanca B dijo...

Me alegra mucho saber que estamos en la misma onda, aunque no lo dudaba. Un abrazo, pita.

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